Pisos flotantes: cómo elegir el correcto para tu proyecto
Cuando hablamos de remodelar o construir, los pisos flotantes siempre aparecen como una de las opciones más consideradas. Son versátiles, prácticos y estéticamente atractivos. Pero, aunque a simple vista muchos se vean parecidos, no todos funcionan igual. Elegir correctamente puede marcar la diferencia entre un piso que te acompañe por años… o uno que empiece a presentar problemas antes de lo esperado.
En ATIKA nos importa que cuentes con toda la información necesaria para tomar una buena decisión. Por eso, aquí te explicamos qué son los pisos flotantes, qué tipos existen y cómo elegir el más adecuado según tu espacio y tu proyecto.
¿Qué es un piso flotante?
Conceptualmente, un piso flotante es aquel que no se instala pegado directamente al suelo. Se pone sobre una manta aislante y sus tablas se unen entre sí, sin fijarse al piso base, de ahí viene su nombre: el piso “flota” sobre la superficie. Este sistema permite una instalación más limpia y rápida, y facilita futuras intervenciones si fuese necesario.

Los principales tipos de pisos flotantes.
Hoy en día existen tres grandes categorías: fotolaminados, vinílicos SPC y pisos orgánicos. Aunque visualmente pueden parecer similares, su composición y desempeño técnico son distintos, veamos las diferencias en tres aspectos claves.
- Resistencia al agua.
Este es uno de los puntos más importantes al momento de elegir.
- Fotolaminado: Está compuesto por un aglomerado de madera con una capa decorativa superior. Nuestros pisos cuentan con tecnologías que mejoran su resistencia al agua, pero su instalación es más recomendable en espacios secos como dormitorios, living o home office.
- Vinílico SPC: Está fabricado con una combinación de piedra caliza y PVC, lo que le otorga mayor estabilidad y resistencia a la humedad. Funciona muy bien en cocinas, baños y también en espacios secos.
Es una excelente alternativa para proyectos de monopavimento, es decir, cuando se busca instalar un solo tipo de piso en todo el lugar. - Piso orgánico: Se caracteriza por su composición con materias primas naturales y un enfoque más ecológico. Además de ser más sustentable, ofrece alta resistencia al agua, por lo que también puede instalarse en toda la casa, incluso en zonas húmedas. Combina desempeño técnico con conciencia ambiental.
- El uso diario.
No todos los espacios se usan de la misma manera.
- Si buscas una solución estética, práctica y accesible en precio, el fotolaminado es una muy buena opción.
- Si el espacio tiene alto tránsito, niños o mascotas, el SPC responde mejor al desgaste diario.
- Si priorizas confort, menor ruido al caminar y una sensación más cálida, el piso orgánico ofrece un equilibrio entre tecnología, estabilidad y diseño.
- El tipo de proyecto.
Cada proyecto tiene objetivos distintos, y el piso debe acompañarlos.
- Renovación rápida y económica → Fotolaminado.
- Espacios húmedos o continuidad total en todo el ambiente → SPC.
- Proyectos que buscan calidez y sustentabilidad → Piso orgánico.

Entonces, ¿cuál es el mejor piso?
La respuesta es simple: no existe el mejor piso en términos absolutos, existe el piso correcto para cada espacio, por eso, elegir un piso no es solo una decisión estética. Es una elección que impacta en la durabilidad, el mantenimiento y la experiencia diaria del espacio. Tomarse el tiempo para entender las diferencias entre los distintos tipos de revestimientos es la mejor forma de asegurar un buen resultado a largo plazo.
Te invitamos a que conozcas las distintas alternativas en persona y diseñemos juntos en nuestros showrooms tu próximo proyecto.
ATIKA, justo para ti.

